martes, 7 de diciembre de 2021

Espiritualidad en el trabajo y en las organizaciones.

Todo lo que tenga que ver con la humanidad, tiene que contemplar la dimensión espiritual. 

Por lo que, en tiempos como el presente, de balances y cierre de un año calendario, comenzar diciembre con la organización de una actividad así, es un placer para el alma y para lo profesional, ya que conjuga ambos aspectos y destaca la importancia de rescatar a la espiritualidad como esencial en lo que somos y en lo que hacemos.

 La espiritualidad como promotor personal de #resilienciaecosistémica, implica el  desarrollo de la dimensión trascendental del hombre, que le permite la búsqueda de sentido y el armado de un proyecto de vida, para hacer posible su plenitud. 

Y pensando en promotores socioculturales de #resilienciacosistémica, es precisa y esencial la existencia de espacios colectivos que faciliten el desarrollo y la expresión libre y respetuosa de la dimensión trascendental del hombre, para que sea posible su búsqueda de sentido y el armado de un proyecto de vida, para ser plenos en un "hacer resiliente".

La importancia de la #resilienciaecosistémica radica en que facilita la toma de decisiones y las acciones que implican la plenitud del ser, que siempre se manifiesta en un hacer, como forma sociocultural de interactuar con el contexto y como vía regia para sentirse más cerca de alcanzar la muy deseada y necesaria trascendencia humana, como también para colaborar con un desarrollo humano colectivo, en pos del bienestar personal y del bien común.      

Por lo que la relación #resilienciaecosistémica, espiritualidad y organizaciones es imprescindible en el abordaje de la realidad compleja, por eso está presente en las nuevas economías, en los desarrollos académicos de distintas disciplinas que la abordan y en las manifestaciones de las necesidades institucionales y organizacionales que se expresan en diferentes escenarios.

La #resilienciaecosistémica la tuvo en cuenta en el Modelo GIRA (Gestión Innovadora con Resiliencia Aplicada).

Espacio R comparte tiempos y haceres "resilientes"con el Grupo Resilio de Colombia.

Y hoy presenta esta actividad realizada el 3 de diciembre del 2021, es muy satisfactorio haberla organizado y realizado.

Este momento de conversación y reflexión con el P. Anselm Grün sobre el trabajo, las organizaciones y la espiritualidad es una forma de co-transformar la realidad; compartir contactos y construir puentes de diálogos es una manera de co-construir #resilienciaecosistémica.

Qué lo disfruten!!!


https://youtu.be/Tl2dcQS17Ew

miércoles, 3 de noviembre de 2021

#ElCaminoEsLaAgroecología

 Desde Espacio R, desde su Proyecto AE.RE.As. compartimos y adherimos a la siguiente declaración:

 DECLARACIÓN DEL VII MES DE LA AGROECOLOGÍA

EL CAMINO ES LA AGROECOLOGÍA

Argentina, octubre de 2021

La Agroecología, como ciencia, práctica y movimiento, se encuentra en constante crecimiento en

Argentina. A lo largo y ancho del país, podemos encontrar agricultoras/es transicionando hacia la agroecología en sus establecimientos y recuperando y compartiendo saberes campesinas/os y ancestrales; académicas/os y científicas/os investigando a los agroecosistemas en los territorios y aportando a los procesos colectivos en marcha; técnicas/os aprendiendo e intercambiando conocimiento sobre otra forma de hacer agricultura; organizaciones y colectivos reclamando con fuerza “Agroecología ya” en sus territorios; habitantes de pueblos y ciudades generando tramas colectivas para cultivar alimentos en huertas agroecológicas urbanas, familiares y comunitarias; artistas y comunicadoras/es difundiendo las bondades y virtudes de la agroecología; emprendedoras/es agregando valor y comercializando alimentos agroecológicos; y cada vez más consumidoras/es buscando y demandando alimentos sanos, producidos con criterios agroecológicos.

Esta inmensa red es el resultado de más de cuatro décadas de experiencias de campo en establecimientos intensivos y extensivos en todos los rincones del país, de investigaciones en el ámbito académico y científico, de espacios de reflexión colectiva y formación profesional, y de luchas socioambientales por el buen vivir y la soberanía alimentaria, las cuales confluyen en una transformación necesaria, urgente, posible y en marcha, del sistema agroalimentario que regenere los entramados sociales, económicos y ecológicos. 

La agroecología constituye un paradigma superador en términos productivos, filosóficos y espirituales, y es clave para que nuestros pueblos alcancen su soberanía tanto alimentaria como política. La Agroecología (i) mejora la fertilidad de los suelos y recupera la calidad de la tierra, (ii) reduce los costos de producción al evitar la dependencia de las/os productoras/es a insumos cada vez más caros, importados y dolarizados. (iii) aumenta el empleo, el arraigo rural y la vida en el campo, (iv) mejora las condiciones de vida rurales, lo cual atrae a las personas a emprender la necesaria vuelta al campo y así, robustece la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios. v. Protege los bienes comunes naturales (agua, aire, suelo) y a los demás seres con los que compartimos nuestra casa común (flora, fauna, polinizadores, biodiversidad), (vi) mejora la calidad ambiental de las comunidades al reducir el uso de plaguicidas, (vii) permite producir alimentos de un perfil nutricional superior y fortalecer la salud de la población, (viii) reduce las importaciones de insumos en dólares y mejora la balanza comercial, (ix) genera un aumento de exportaciones a mercados diferenciados que, tras la pandemia, van a demandar con cada vez más fuerza, alimentos de calidad y producidos en condiciones respetuosas del cuidado de nuestra casa común, (x) genera rendimientos iguales o superiores al modelo convencional, (xi) genera más alimentos por unidad de superficie que el modelo convencional, (xii) devuelve tranquilidad a las/os productoras/es al liberarlas/os de la asfixia financiera y dependencia al pago de insumos y servicios dolarizados, en un contexto de cambio climático e incertidumbre, (xiii) reduce o elimina la creciente conflictividad social derivada del uso de los plaguicidas y devuelve el respeto y orgullo a los productores en sus comunidades, (xiv) contribuye a la mitigación y adaptación al cambio climático, al incrementar la cantidad de materia orgánica en los suelos y el almacenamiento de carbono, aumentando la resiliencia ante eventos climáticos extremos como sequías e inundaciones, (xv) garantiza el pleno goce y ejercicio de los derechos a la vida, a la salud, a la alimentación adecuada, al agua, a vivir en un ambiente sano y al trabajo digno, reconocidos en nuestra Constitución Nacional y el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible de la agenda 2030.

Hoy más que nunca, necesitamos visibilizar, fomentar y proteger el camino de la agroecología en nuestro país. En un mundo en crisis, asediado de problemas e incertidumbres, la agroecología representa mucho más que un horizonte. Mucho más que un sueño. Mucho más que un proyecto.

Es hoy un camino imprescindible que ya se está recorriendo: una apertura concreta que demuestra con su crecimiento, su capacidad para aportar sentido común y ciencia, ideas y soluciones prácticas, para que florezca una vida mejor. Es la utopía que decidimos caminar. 

#ElCaminoEsLaAgroecología

Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología (RENAMA)

Sociedad Argentina de Agroecología (SAAE)

Dirección Nacional de Agroecología (DNAE) 

viernes, 22 de octubre de 2021

Gestión+Innovación+ResilienciaEcosistémica=Modelo GIRA

Espacio R esencialmente implica espacios y tiempos de pensamientos, innovación y cambios desde el constructo de la resiliencia,  que está en permanente co-construcción. No quiere decir que lo anterior sea malo u obsoleto: era funcional con una realidad que constantemente cambia y nosotros con ella, también nuestros conocimientos, nuestros saberes y haceres. La Resiliencia Ecosistémica  (RE), busca sistematizar un paradigma renovado y actualizado que permita encontrar nuevas respuestas ante las complejas realidades. 

Desde la mirada de la RE, Espacio R propone al Modelo GIRA (Gestión Innovadora con Resiliencia Aplicada), un modelo de gestión integral que aplica la RE, junto a la Innovación (Design Thinking: D.T.) y el Pensamiento Crítico (P.C.), en la gestión de procesos individuales, grupales y de instituciones-organizaciones para alcanzar un verdadera Re-Evolución, una evolución resiliente pensada y diseñada y para lograr los objetivos planteados. GIRA fue pensado teniendo como eje el lema central del Design Thinking: "Innovar es hacer que las cosas pasen".

GIRA, es innovador porque, en principio, contradice la idea tradicional de "modelo", que  implica una mirada o abordaje acabado, que impone  un único camino como consecuencia de dicha mirada. Justamente esta innovación de la RE es plástica, se abre a distintos puntos de vista, a la transdisciplinariedad, en concordancia con la esencia primigenia de la resiliencia como constructo. Por lo tanto, lo transdisciplinario no puede determinar categóricamente un sólo camino de acción. 

La ecuación central de GIRA es:
Mirada crítica + Co-desarrollo + Co-transformación = Re-Evolución

y sus ejes centrales:    RE / D.T. / P.C

implican de por sí una plasticidad en el pensamiento, que tiene que estar abierto a puntos de vista de los otros, para enriquecerse y mejorar el propio punto de vista, en una concreta interacción (indicada por el prefijo CO). 

Las distintas miradas disciplinares son las que pueden garantizar acciones personales e intervenciones profesionales mejores y más efectivas a la hora de abordar la complejidad de la realidad, que no admite posicionamientos categóricos a la hora de gestionarla, para que, efectivamente, se tenga éxito, se promueva un mejor desarrollo humano y sociocultural y se cumpla con el fin último de la gestión, que coincide con el de la innovación: hacer que las cosas pasen.

Por lo anteriormente expresado, queda claro que el Modelo GIRA, no indicará acciones concretas o establecidas de ante mano. Definirá conceptualmente campos que se abren para la actuación de los sujetos, verdaderos protagonistas de la gestión, en los que ellos puedan diseñar, implementar, testear y evaluar pensamientos y acciones, para que con empatía y compromiso afectivo, desarrollen sus potenciales, en una interrelación directa con los otros. Y que con ellos puedan co-construir la transformación necesaria de la realidad, de ser posible, moviéndose con un pensamiento de diseño cada vez más racional, funcional y plástico... para que la complejidad no los deje indefensos dentro de una irracionalidad inconducente y perjudicial, para sí mismos y para el colectivo al que pertenezcan, logrando una creciente autonomía y libertad.        

Pasos generales del Modelo GIRA:
Cada etapa permitirá que con flexibilidad, se adapten los pasos a las necesidades estratégicas y tácticas específicas del área al que este modelo de gestión se aplique, permitiendo planificar acciones que se plasmen en consignas específicas, para alcanzar las metas y objetivos planteados en función de necesidades y funcionalidades. 

G: GESTAR: Mirada crítica/Realidad Compleja: Sentir: empatía y Pensar: definición.
Se trata de abordar la Realidad Compleja con una mirada crítica empatizando con ella para prepararse para el desafío de aceptarla y/o modificarla con cambios sustanciales que impliquen una nueva evolución resiliente, una adaptación activa, la Re-Evolución.

I: INVESTIGAR: Co-desarrollo/Promotores Personales de resiliencia (PP): Creer: Ideación.
Esta etapa implica explorar el interior propio para poder analizar cuál es el grado de desarrollo de los Promotores Personales de resiliencia (PP). Es una interiorización que debe tender al co-desarrollo, o sea al desarrollo personal e individual pero teniendo en cuenta el contexto y sobre todo a los otros significativos, verdaderos facilitadores de resiliencia, que favorecen el crecimiento, con sus características básicas y esenciales: presencia, amor incondicional, y plasticidad, pero se agregándose una nueva que tiene  una relevancia mayor: diálogo empático, lo que le da énfasis a la interacción como recurso promotor y sostén de resiliencia. Esta figura puede ser "no humano".

R: REALIZAR: Co-transformación/Promotores Socioculturales de resiliencia (PSC): Experimentar: prototipado.
Este tercer paso conlleva acciones de co-construcción con los otros y con el contexto para idear un prototipo con acciones concretas, que impliquen los cambios necesarios para dar lugar a la Re-Evolución. Dicho co-diseño tiene lugar en función de una sólida interacción, diálogo, debates y acuerdos con los otros sujetos del contexto. Aquí se ponen en juego los Promotores Socioculturales (PSC) de resiliencia, a los que es preciso evaluar para conocer su grado de desarrollo y ponerlos en juego para dar forma a ese prototipo de decisiones, de cambios y co-transformaciones que son imprescindibles para iniciar acciones concretas para la adaptación activa. 

A: ANALIZAR: Re-Evolución/Adaptación activa: Evaluar: testeo.
Esta última etapa es en la que deben concretarse las ideas en un proyecto (prototipo), probarlo y evaluar los resultados. Es el momento de realizar acciones concretas, de plasmar en conductas activas los cambios pensados, de iniciar el camino de realizaciones que permitan una nueva evolución resiliente, para garantizar una verdadera adaptación activa. 

Desde hace un tiempo en Espacio R se trabaja en la Resiliencia Eco-sistémica en el Proyecto AE.RE.As y como aplicaciones concretas del Modelo GIRA se proponen y ofrecen estos programas de innovación:

ROVI: Re-Orientación Vocacional Innovadora.  
Programa de Orientación Vocacional, en el que la Resiliencia Eco-sistémica aplicada, el Pensamiento Crítico y el Design Thinking son centrales, para que la decisión vocacional sea diseñada desde la gestación con una mirada crítica sobre la realidad, afrontando su complejidad, investigando y co-desarrollando promotores de resiliencia, hacia a una co-transformación a través de una interacción con otros, diseñando el futuro vocacional, profesional y ocupacional, para poder después analizar y evaluar lo realizado de un modo constructivo.

RETI: Resiliencia en Tutorías Innovadoras.  
Programa de tutoría de trabajos académicos, que adhiere al nuevo paradigma de la RE, el D. T. y el P.C., para que la orientación académica permita poseer una mirada crítica sobre el hacer y sobre los procesos de producción de trabajos y estrategias para afrontar su complejidad; co-desarrollando promotores de resiliencia para producir académicamente mejor, lográndolo con placer y satisfacción y realizar y experimentar acciones que tiendan a una co-transformación y una evolución resiliente.

REDI: Re-diseño Innovador.  
Programa de re-diseño desde la Resiliencia Ecosistémica  (RE) para que grupos, instituciones y organizaciones con el Modelo GIRA, gesten un diagnóstico crítico sobre la realidad y sobre las posibles ideas y estrategias para afrontar su complejidad en un proceso de re-diseño; investiguen posibles caminos para promover el co-desarrollo de promotores personales de resiliencia desde la interrelación y la interacción y alcanzar las metas propuestas; realicen y experimenten acciones que tiendan a una co-transformación, a través de la cooperación y la co-construcción de un diseño, un prototipo grupal, institucional y/u organizacional; y en función de las acciones realizadas, lo testen, analicen y evalúen para lograr los objetivos colectivos, en una evolución grupal, institucional, organizacional resiliente.

Para más información escribir a resilienciasociocultural@gmail.com


 
     

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Cultura colaborativa y procesos participativos: una herramienta interesante.

 Para todos los que hacemos investigación-acción participativa, realizamos consultorías, coordinamos espacios de formación, dirigimos proyectos de trabajo e investigación y queremos aprender... este tipo de publicación son una celebración, ya que enseñan y estimulan para la búsqueda y el desarrollo de nuevos dispositivos.

Con otros siempre es mejor. La co-construcción y el co-desarrollo son esenciales para la co-transformación de la realidad, para que podamos evolucionar resilientemente.

Compartimos un avance y recomendamos especialmente el sitio.

 

PARTICIPOMETRO ¿Qué tan participativos son los procesos participativos?

Por Adrián Gargicevich

Es muy frecuente encontrar procesos denominados participativos en los que se tratan a los “colectivos convocados” como espectadores. En lugar de lograr proactividad y empoderamiento terminan concentrándose en recolectar adhesión a decisiones ya tomadas o conseguir los recursos para completar acciones diseñadas previamente por los convocantes, frustrando las expectativas de participación genuina. Para reconocer o evitar estas situaciones, aquí ofrecemos una herramienta simple para detectar la calidad de los procesos participativos. Usando este PARTICIPÓMETRO podrás analizar  la lógica de vinculación que subyace en el proceso, y mejorar la calidad para un diseño participativo genuino de tus proyectos.  

https://redextensionrural.blogspot.com/2021/09/participometro-que-tan-participativos.html

 

viernes, 27 de agosto de 2021

Agroecología/Resiliencia Eco-sistémica: co-construyendo el presente.

Jugar con verbos es generar pensamiento crítico, sobre todo en momentos urgentes y apremiantes. Los tiempos verbales nos ayudan a reflexionar y a hacer. 

El futuro es incierto: la incertidumbre "coptó" el presente y archivó el pasado. Indudablemente, los modos y las formas de hacer que usamos hasta ahora, en el mejor de los casos no sirvieron y en el peor fueron perjudiciales.

La pandemia del COVID subrayó problemas que, desde hace tiempo, primero algunos y luego muchos, ya venían señalando. Activistas, ambientalistas, ecologistas y todos los demás "istas" que se nos ocurran, peticionaban, manifestaban, reclamaban, denunciaban situaciones problemáticas que se debían atender. Los jóvenes hicieron también su tarea, ésa la de despabilar a adultos adormecidos en su comodidad. Y hoy, algo ha cambiado.

Las redes sociales y los medios de comunicación son el escenario de aprendizaje y concientización ecológica y ambiental, algunas políticas públicas empiezan a aparecer para comenzar a realizar una tarea pendiente, que desde hace mucho tiempo que no atendían. De a poco, sí, quizás en algunos sectores más lentamente, pero asistimos a encuentros, a espacios de formación, a debates que hace unos años eran impensados.

¿Por qué se da ahora? Indudablemente porque la fuerza de lo colectivo hizo lo suyo. Y aquí, es donde los verbos pueden ayudarnos. Pasar del "hacer" (en infinitivo, impersonal y casi retórico) al "Yo hago" (personalizado, en presente, comprometido) fue un paso importante. Pero redoblar el esfuerzo para convertirlo en un "Nosotros hacemos" fue trascendental. Elevarnos desde el "Yo puedo" al "Nosotros podemos" no es un slogan de campaña electoral, es descubrir que el potencial particular se multiplica en la unión con otros. 

Ahí, al juego de los verbos se unen los pre-fijos y más allá de que esto no sea una clase de gramática, el conjugar es el camino. Sólo desde el CO-DESARROLLO es que podemos CO-TRANSFORMAR la realidad, siempre es más fácil, más ameno y más fértil el hacerlo desde lo grupal. Siempre los resultados son mejores. La impotencia impide el "resiliar". Y a este verbo siempre se conjuga mejor con los prefijos CO y RE. Resiliamos cuando CO-CONSTRUIMOS con otros, cuando COLABORAMOS con ellos, cuando abordamos entre todos el presente para actuar en él, proyectando el futuro y considerando el pasado. Sólo evolucionaremos resilientemente (RE-EVOLUCIONAREMOS), cuando activa y colaborativamente trabajemos con otros, aceptando las diferencias y contagiándonos de una energía social.

Tan sólo ver a muchos otros ir a punto de reciclado, llevando bolsas de residuos ya clasificados, nos permite encontrar más sentido a lo que hacemos. Separar la basura orgánica para el compost, no sólo beneficia a nuestro jardín, nos hace sentir que somos partícipes activos en algo que urge. Buscar y encontrar productores agroecológicos cercanos para comprar nuestros alimentos, no sólo beneficia nuestra salud, sino que nos hace parte del engranaje de una economía circular, social y solidaria, que cada vez más genera conciencia e interpela a teorías conservadoras y ortodoxas. Si CO-OPERAMOS hoy, mañana podremos sentir que fuimos parte, que CO-TRANSFORMAMOS este presente, para no quejarnos en el futuro.

La AGROECOLOGÍA CO-CONSTRUYE paradigmas y prácticas desde hace tiempo, hoy aparece no sólo como un hacer de ilusos, sino como un hacer que nos garantiza salud, desarrollo humano, derechos, soberanía, tradiciones. La RESILIENCIA ECO-SISTÉMICA también es un constructo que usa los mismos verbos y prefijos. Una es complementaria, análoga y colaboradora de la otra. El proyecto AEREAs concretiza esa relación y juega con los verbos (acciones y haceres) y con los pre-fijos, desde una investigación acción que rescata el compromiso activo de actores sociales que CO-TRANSFORMAN la realidad RESILIANDO.         

Las UTOPÍAS desaparecen, se hacen realidad en el HACER  con OTROS

      

viernes, 6 de agosto de 2021

Comentarios sobre la Resiliencia organizacional, un desafío para las empresas del siglo XXI.

En ocasión de una jornada de trabajo y reflexión con el 

Grupo Resilio (https://www.facebook.com/resilioColombia),            tengo la satisfacción de volver a un libro muy importante dentro de la bibliografía sobre el constructo “resiliencia” y el placer de volver a leer a Véliz Montero, un colega amigo, a quien conocí en una actividad organizada por el CEANIM, en Santiago de Chile. Recuerdo que en ese momento Fernando me impresionó como un profesional muy serio y comprometido con su área disciplinar, pero por sobre todo como una persona muy cálida y de mirada humana y comprensiva, elementos que me parecen esenciales en la gestión empresarial. Hoy creo que sostuvo todo eso y lo potenció con un hacer profesional destacado. 

Releyendo su libro “Resiliencia organizacional. El desafío de cuidar a las personas, mejorando la calidad de vida de las empresas del siglo XXI.” de Editorial Gedisa, entretejo estas líneas de reflexión sobre el mismo, desde el rescate de ideas que aparecen en algunas palabras claves y que encuentro en su texto.

En el universo de las organizaciones, frente a la incertidumbre aparece como primera respuesta el control. El desafío es considerar a las emociones, la confianza y el lenguaje como herramientas para confrontar amenazas y crisis, miedos y angustias. Los cambios constantes son ocasión de conversaciones y de diálogo… de aprendizaje. La Resiliencia Organizacional (RO) implica considerar a nociones como identidad, adaptación e interacción, esperanza, amor, sentido y libertad, emociones y creatividad, memoria y biofilia, dignidad, decisiones y autoestima. Con la RO se abre a las organizaciones un “mar” de posibilidades y desafíos, en los que es importante rescatar ritos, mitos e hitos.

Véliz Montero hace una acertada analogía entre la organización y el cuerpo humano. Sostiene que ambos implican partes; que enferman, maduran, se emocionan; que aprenden y que tienen huellas o marcas; que poseen identidad. Y que también sufren enfermedades: desconfianza, estrés, maltrato, desconexiones, resignación, aislamiento, falta de reconocimiento, miedos, desinterés, jerarquías, injusticias.

También, aporta una diferenciación interesante entre grupos de trabajos y equipos de trabajo, entre trabajo individual y trabajo en equipo, esenciales para el análisis de cualquier aspecto organizacional.

Se destacan como factores protectores o de resiliencia al humor, la confianza, la comunicación interna, la ética, la identidad, la creatividad, el sentido y la espiritualidad, describiéndolos ampliamente como verdaderos promotores de resiliencia, aportando numerosos y claros ejemplos de casos concretos, desde un análisis muy criterioso, para que el lector pueda, a su vez reflexionar sobre estas ideas, en situaciones reales y concretas.

Así se propone MAR, el Modelo Acción Resiliente, para destacar la importancia de las preguntas y de las prácticas. Para “cuidar” distintos aspectos de la organización, para generar autocuidado y aprendizaje en la gestión. Para poner en el centro al “ser humano” y la necesidad de considerar a lo “intrapersonal” y a lo “interpersonal” en la cultura organizacional. Para recordar a los pilares necesarios de a resiliencia: a las “fuentes de Grotberg” (yo soy, yo estoy, yo tengo y yo puedo) pero incorporando al imprescindible “nosotros”. Para rescatar a todos los contenidos organizacionales (misión, visión, valores, etc.) y a la identidad activa que se implica en acciones, cuyo norte debe ser la “felicidad”. En este libro se piensa al poder.  

Concluyendo, el modelo propuesto MAR, aparece como un modelo de intervención flexible y adaptativo, que, desde una mirada sistémica, humanística y comprometida con las personas, propone preguntas y también dimensiones para responderlas. Plantea un discurso sobre la comprensión integral del ser humano, que se adapte a diferentes procesos y realidades organizacionales. Destaca la necesidad de “practicar” miradas y de promover conductas personales, para el crecimiento de la identidad organizacional, la realización de una memoria activa que materialice ritos, mitos e hitos, considerando a las prácticas en todos los tiempos: presente, pasado y futuro.

En tiempos complejos, en los que la incertidumbre sigue reinando, es necesario: pensar en equipos de trabajo que sean comunidades de aprendizaje, que generen conocimientos permanentemente; preguntarse e indagar; tener coherencia, consistencia y dinamismo en las prácticas; fortalecer integralmente el diálogo; identificar desafíos; asumir compromisos con la realidad; sostener en la identidad organizacional, procesos de cambio con constancia y permanencia.

Finalizando, es una excelente oportunidad de aprendizaje el volver a leer “Resiliencia organizacional. El desafío de cuidar a las personas, mejorando la calidad de vida de las empresas del siglo XXI.” de Fernando Véliz Montero (2014) de Editorial Gedisa.

Pd.: cabe consignar información complementaria sobre la 2da. edición ampliada de Marzo del 2021, con prólogo del periodista Ismael Cala y un nuevo capítulo.

Obra que busca reflexionar sobre cómo construir y cuidar a grupos, empresas y organizaciones profesionales, haciéndolas internamente fuertes, en armonía, y verosímiles, fortaleciéndolas aún más, para lograr que perduren en el tiempo. El libro transita por temas tan importantes como el liderazgo, la ética, la comunicación, la confianza, los cambios, la calidad de vida, los equipos o la felicidad en el trabajo, entre otros. El autor se basa en una metodología que tiene en cuenta tanto las necesidades de las personas como las de la propia organización para determinar los factores que permiten construir una experiencia laboral nutritiva y conseguir los objetivos marcados. Asimismo, se invita a abandonar el clásico paradigma laboral caracterizado por rutinas desgastadoras y sin sentido que llevan consigo el estrés, la desmotivación, la competitividad mal entendida, la desconfianza, la deslealtad, la baja productividad, etc.

Finalmente, este libro muestra un modelo de intervención (MAR, Modelo de Acción Resiliente), con multiplicidad de casos teórico-prácticos para la acción y la reflexión, puestos al servicio de una empresa u organización. Segunda edición ampliada con prólogo del periodista Ismael Cala y un nuevo capítulo.

Lic. María Gabriela Simpson

6 de agosto del 2021


   

  

jueves, 22 de julio de 2021

Resiliencia Eco-Sistémica y Agroecología: #ProyectoAEREAs.

 Proyecto AE.RE.As:

prácticas agroecológicas y promotores resilientes en una investigación acción participativa.




Desde Espacio R se  presenta el 

                  Proyecto AE.RE.As

un trabajo de investigación-acción participativa que aborda el vínculo entre la Agroecología (AE) y la Resiliencia Eco-sistémica (RE). Es un estudio de caso que plantea una innovadora relación conceptual entre la AE y la RE, desde la concordancia de estos dos constructos, como paradigmas, como disciplinas, como movimientos y como prácticas. Estos enfoques comparten un origen, un desarrollo epistemológico, principios y valores y se manifiestan en técnicas y prácticas. Ambos, son saberes y haceres que se co-construyen colaborativamente.

Este proyecto propone la relación de los núcleos conceptuales que abordan ambos y propone su aplicación concreta en el campo de la empiria, abriendo un espacio de diálogo, producción académica y desarrollos concretos de acción con “experiencias agroecológicas”, para enriquecerlas con el aporte de diferentes disciplinas profesionales y mejorar sus modelos de gestión y realización, desde el Co-desarrollo y la Co-transformación, y llegar a una evolución resiliente: una Re-Evolución. Siendo los protagonistas centrales y activos los productores agroecológicos y su quehacer. 

El Proyecto AE.RE.As. aborda como problema central la necesidad de incluir en las prácticas agroecológicas diversas miradas disciplinares, que las expliquen e iluminen dentro de procesos inter, multi y transdisciplinares.

La AE incluyó siempre a la resiliencia desde un punto de vista biológico. La Resiliencia utiliza un pensamiento sistémico y se abre en un abanico en el que pueden distinguirse todos los tipos de resiliencia: personal, familiar, grupal, organizacional, comunitaria, sociocultural y natural. Este último armado conceptual se denomina Resiliencia Eco-sistémica (RE), que propone un programa de aplicación innovadora de la resiliencia en la gestión, en un contexto complejo: el Modelo GIRA (Gestión Innovadora con Resiliencia Aplicada).

Desde esta perspectiva cabe plantearse como interrogantes: ¿cómo es la relación entre las prácticas agroecológicas y la Resiliencia Eco-sistémica?, ¿un productor agroecológico tiene que estar resiliente o debe generar resiliencia para llevar a cabo sus prácticas? y ¿cómo podría colaborar el Modelo GIRA con las prácticas y la transición agroecológicas?.

En Espacio R se irá registrando todos los avances del Proyecto AE.RE.As. 



viernes, 18 de junio de 2021

Resiliencia: ¿ser? ¿estar? ¿co-construir? El quid de la cuestión.

Para reflexionar con otros, debatir, dialogar y entenderse, es preciso primero definir claramente de qué se está hablando, o por lo menos cuál es la idea que se tiene, de eso que se dice.

Pensando en el título de esta entrada, entonces para empezar, es preciso definir QUID.

Para la Real Academia Española es: 

    Del lat. quid 'qué', 'por qué'.

1. m. Esencia, punto más importante o porqué de una cosa. EL quid.*

Considerando lo anterior, se puede continuar preguntándose ¿cuál es quid de la resiliencia? ¿Por qué las opciones "ser", "estar" y "co-construir"?

Habitualmente, en conversaciones informales o hasta en artículos o presentaciones académicas, se describe qué es "ser resiliente". Y siguiendo la historiografía y la evolución de este constructo, se puede observar cómo fueron cambiando las definiciones de resiliencia. Indudablemente, ese seguimiento muestra claramente por qué se lo considera constructo. No es una teoría acabada, terminante, que puede dar explicaciones categóricas que no cambian. Al contrario, la resiliencia, como concepto, es plástica y va describiéndose de diferentes formas, cambiando y mutando: las realidades cambian y las explicaciones de sus fenómenos y expresiones también. Es preciso dar nuevas explicaciones. 

Es muy importante recurrir a las fuentes y fundamentar lo que se expresa. Por eso aquí resulta imprescindible citar a dos autores fundamentales a la hora de entender dicha evolución: Rubio y Puig (2011)**. En "Manual de resiliencia aplicada" explican cómo evolucionó el paradigma de la resiliencia desde las primeras generaciones  hasta su fecha de edición. En los 70`, era un "modelo de riesgo". En los 80`, la primera generación la considera una capacidad del individuo y sostiene que se "es" resiliente. En los 90`, se la define como proceso y se afirma que se "está" resiliente y "se aprende". En la generación actual se la presenta como un paradigma y que se la "co-construye". Por lo tanto, es preciso ser muy correcto al hablar hoy de "resiliencias".

Por lo tanto, cabe hacerse estas preguntas:  ¿se la tiene o no se la tiene? ¿es inamovible? ¿se puede desarrollar? ¿se la puede promover desde afuera?. 

Cuando uno "es resiliente" ¿lo es para siempre?. Cuando uno no es resiliente ¿no lo será siempre? 

¿Cuál es el verbo correcto al hablar de resiliencia? ¿Ser, estar o co-construir? 

Eso dependerá de la definición de resiliencia que se adopte. Si es la correspondiente al modelo de riesgo o al de los años 80', el verbo será SER, ya que se la considera un atributo o una capacidad de las personas. En este caso, la resiliencia es parte permanente del individuo. Parecería ser una condición inamovible, independiente de otros factores externos.  

Si se abraza a la definición que la considera un proceso, entonces se utilizará ESTAR y APRENDER. Estas acciones dan cuenta de un estado. Le atribuyen a un sujeto una cualidad, una característica no permanente  y se observa como resultado de una acción o un proceso, que se expresan mediante un adjetivo, un participio o una oración equivalente: "está resiliente". Aquí indudablemente se consideran factores externos y la interacción con otros es importante. 

En cambio, si se cree que resiliar es tener la posibilidad de "co-desarrollar" promotores de resiliencia en lo personal y de "co-transformar" socioculturalmente el contexto, desde una mirada crítica y con una constante interacción con los otros, logrando "Re-Evolucionar" activa y concretamente en la complejidad de la realidad... el verbo adecuado es "CO-CONSTRUIR". Esta tercera opción intenta ser fiel a la descripción epistemológica de la resiliencia como constructo. Los cambios de la realidad precisan nuevas formas de interpretarlos. Hoy, nada es posible sin el contacto con el contexto, todo se hace de forma interactiva, todo tiene más sentido si es colectivo. Nadie puede generar resiliencia solo, por lo que el prefijo "CO" está presente en todo momento, pasando por las fases personal y por la sociocultural.   

Entonces: ¿soy resiliente? ¿estoy resiliente? o ¿co-construyo resiliencia?

Preguntarse y preguntar, cuestionar y cuestionarse... para entender lo que se dice o lo que nos dicen: para aprender. Los verbos indican sentidos y significados. Es es quid de la cuestión. 

 

*https://dle.rae.es/quid

**Rubio, J. y Puig, G. (2011). Manual de resiliencia aplicada. Barcelona: Gedisa.

miércoles, 24 de marzo de 2021

Tutorías innovadoras generadoras de resiliencia: Testimonios.


 Las tutorías de tesis o de producciones académicas innovadoras son generadoras de resiliencia, deben serlo. Porque sin esta capacidad para sobrellevar dificultades, en un proceso de interacción positiva con "otros" y con el entorno, sin la posibilidad de co-desarrollar promotores personales de resiliencia y sin poder co-construir formas para co-transformar la realidad, no puede darse una Re-Evolución: una evolución resiliente. 

Los trabajos académicos, las tesis, los trabajos finales de carreras, realizados como una manifestación concreta y real de la vocación, constituyen un "hacer resiliente" que es un aporte en ese proceso de co-construcción colectiva para mejorar la realidad. 

El mundo académico tiene el gran desafío de penetrar en la cotidianeidad e iluminar con verdades y conocimientos la vida de las personas, no desde "el pedestal de la única verdad autorizada", sino como un trabajo colaborativo, que una teoría y empiria en producciones que sean valiosas y significativas para todos, sobre todo para el autor. 

Encontrar un sentido comunitario y real a su trabajo, genera al tesista o futuro profesional, pertenencia y seguridad, para continuar con la concreción de su vocación en ese "hacer resilienete". Así la profesión sirve para profesar creencias, valores y sentidos que revitalizan a los individuos y mejoran a los grupos, instituciones y comunidades.

El acompañamiento en la producción de estos trabajos académicos es fundamental para fortalecer las vocaciones y garantizar resiliencia sociocultural. La innovación en estos procesos es esencial. El modelo GIRA, de la Resiliencia Sociocultural del SXXI, constituye una propuesta para que las tutorías sean innovadoras y resilientes. He aquí algunos de los testimonios de sus protagonistas:

1) Las emociones son encontradas: de alegría, pero también de incertidumbre, dado que te encontrás con un caudal de bagaje teórico que tenés que sistematizar y ordenar.

Los impedimentos son: la presión por culminar una etapa, las exigencias que se pone uno mismo para atravesar el proceso de tesis. Los factores para que sean una fuente de placer es haber elegido una temática de interés y profundizar en el conocimiento.
El rol de tutor deber estar marcado por la orientación y el acompañamiento cotidiano para estimular e incentivar el proceso de tesis, aportando material y discusión en el contenido de la misma.
Mi proceso de tesis intenta llevar adelante una planificación, respecto al cronograma, tanto en la toma del instrumento, como en la sistematización, reflexión y escritura.
Recomendaría que sea un momento de culminación de un proceso de aprendizaje, donde se pueda disfrutar, tomarse el tiempo para pensar, reflexionar y también tener en claro cuál es la meta… lo que va permitir volver al camino en esos momentos de confusión y desorientación.
M. N. tesista, Licenciatura en Psicología.

2)  Creo que, al empezar a pensar el tema de la tesis primero, te encontrás perdido, sin saber sobre qué tema realizar dicho trabajo, pero a la vez, emocionado por comenzar la última etapa de tantos años de estudios; luego cuando estás en la mitad del mismo, te sentís un poco frustrado, porque siempre avanzás un casillero y retrocedés dos. Pero al final, sentís una sensación de alivio, orgullo de uno mismo y volvés a sentir emoción de haber finalizado una etapa importante en tu vida.
Uno de los impedimentos en mi caso, fue el tema que la universidad durante la cursada de la carrera no me proporcionó las herramientas metodológicas necesarias para facilitarme el trabajo. Para que sea más placentero y satisfactorio, siempre se necesita una ayuda tanto para la parte metodológica como para la parte emocional, que te incentive a no bajar lo brazos y buscar varias posibilidades y opciones para seguir.
Acompañar al estudiante en ese momento, tanto apoyándolo emocionalmente como académicamente, es una ayuda importante, ya que en ese proceso pasamos por varios estados y está bueno que alguien te ayude a seguir adelante, a no bajar los brazos, a buscar las distintas maneras para poner en el trabajo, lo que uno quiere decir.
El tutor debe ser una persona que no presione al alumno, a la hora de marcar los errores de mala forma; sino que tiene que buscar la manera de ver las posibles soluciones a los mismos, así como también apaciguar, tranquilizar en momentos de crisis, de no saber cómo seguir con el trabajo.
En mi caso, tuve la suerte de compartir tardes eternas, acompañadas por mates que hicieron que no sea un trabajo pesado la tesis, al contrario; pude disfrutar la última etapa de mi carrera, aprendiendo, siempre gozando de buena compañía.
Les recomiendo que busquen a alguien que no les haga creer que la tesis es una tarea difícil, pesada, que, si uno no hace un tema principal, le va a ir mal. Que busquen a alguien que los apoye, que vea la manera de pensar distintos temas juntos, que logre que la tesis, uno lo haga por gusto y no por obligación, que este ahí para lo que se necesite tanto académicamente, como emocionalmente.
P.P. - Licenciada en Turismo

3) Un trabajo académico se empieza con muchas expectativas, alegría, temores,
incertidumbre, dudas.. y al llegar a la parte final hay una mezcla de sensaciones que florecen
en un trabajo concluido, es el momento donde nos damos cuenta del camino andado, esto
implica tomar consciencia de cada día y cada instante en el que nos detuvimos a dar forma
a nuestra investigación.
Los impedimentos para que sea un trabajo placentero son la ansiedad por terminarlo y la
sensación de escasez de tiempo, es ahí donde no se disfruta. Por el contrario, si vamos
saboreando cada paso sin forzar el proceso, será una fuente de placer y satisfacción.
En ese andar donde la pasión por lo que hacemos nos estimula permanentemente también
necesitamos de la palabra del otro porque hay momentos en que nos frenan algunos
obstáculos, nos sentimos abatidos y hasta pensamos en abandonar el barco. Pero aparecen
esas personas significativas -familiares, amigas, amigos y Directora de Tesis- que nos ayudan
a remar. Son momentos cruciales que nos empujan a seguir, con ellos la tarea se hace
menos ardua.
El tutor debe estar atento en el proceso del estudiante, debe aprender a “leer” sus
necesidades, sus demandas, saber escucharlo, orientarlo en el momento preciso, guiarlo
con frases que construyan, aceptar sus opiniones y por sobre todas las cosas creer en él
dándole oportunidades de superación. Es sumamente necesario asistirlo de tal manera que
logre su independencia y adquisición de habilidades de investigación.
Mi proceso de producción de tesis pasó por los diversos momentos que desarrollé
anteriormente. Sentí el acompañamiento leal y firme de mi Directora de Tesis que logró
encauzarme canalizando todas mis dudas, mis temores y ansiedades. Su orientación fue
decisiva para llevar a cabo cada línea de mi trabajo.
A fin de que la tarea de investigación sea una fuente de satisfacción promotora de resiliencia,
les recomendaría a otros, que no lo tomen literalmente como un trabajo forzoso para
obtener el título de grado, que se tomen su tiempo en cada paso que lleva armar el mismo,
que la temática elegida para la investigación los lleve a generar más preguntas, más lectura
de material y así adentrarse con la tesis enlazándose en ella, sintiéndola como propia. 
L.P.V. tesista , Licenciatura en Gestión Educativa.

4) En ese momento, en mi experiencia personal, hay sensaciones distintas, entre ellas: nervios, ansiedad, inseguridad, stress, interés, motivación, satisfacción, alegría, alivio. 
Los impedimentos para que sea un trabajo placentero son la falta fe, de acompañamiento académico, la desinformación, la poca preparación en la currícula de último año.
Lo que lo hace placentero: el acompañamiento de un tutor, la preparación previa en materias de último año, el acompañamiento de los seres queridos.
Yo considero que el tutor debe tomar un rol empático y tener un plan de acción para el estudiante.
A mí me costó mucho, necesité ayuda, la cual me dio las bases fundamentales para entender de qué se trataba una tesis y cómo poder realizarla. 
Recomendaría enfocarse en la meta y nunca perder de vista el camino. Siempre, pedir ayuda.
R. T. Licenciada en Turismo.


Para más información sobre tutorías innovadoras y resilientes, comunicarse con:

resilienciasociocultural@gmail.com
 






  

martes, 2 de marzo de 2021

Espacios para resiliar y @re.innovar.

 Siempre es bueno terminar procesos, concluirlos, no abandonarlos. Pero mejor es después de acabar con algo iniciar caminos nuevos, plantearse desafíos distintos y recomenzar los haceres. 

El final de un año, la terminación de un ciclo, no tienen por qué ser momentos negativos, aunque sean dolorosos, siempre desde la resiliencia se encuentran razones para apreciar lo vivido, lo realizado. Y si desde el pensamiento crítico e independiente, se decide dar por finalizada una etapa, es una verdadera oportunidad para pensarla y re-pensarla, sentirla y registrarla en la memoria sin sentimientos negativos.

Desde una actitud resiliente, aparecen enseguida nuevas oportunidades para seguir creciendo y así poder co-desarrollarse y co-transformar con otros la realidad compleja para al fin lograr Re-Evolucionar, o sea evolucionar resilientemente.

Espacio R y todos los que lo habitamos, lo transitamos, lo atravesamos creemos en la resiliencia sociocultural aplicada de este Siglo XXI (RSC SXXI) y por ello no podemos seguir realizando intentos fallidos, ni insistir persistentemente con actividades que no pueden desarrollarse en ámbitos que inadecuados. Por eso, como lo ha hecho ya varias veces este espacio se resignifica, se renueva, se reinicia, se reinaugura... renovando haceres que sí han dado sus frutos e iniciando nuevos proyectos.

El espíritu de la resiliencia es la co-construcción, o sea el juego de interactuar con otros para construir realmente algo verdaderamente significativo para todos, una producción que de satisfacción más allá de sus resultados, de sus éxitos y sus fracasos. Lo positivo es hacer colaborativamente con otros, con una cultura de cooperación tangible y concreta, que genere un sentimiento de pertenencia grupal, colectivo y comunitario, donde los sujetos puedan construir un verdadero NOSOTROS.

Entonces, para ser consecuente con lo que se dice y sostiene, para este 2021, Espacio R propone actividades para @re.innovar: para innovar resilientemente y para resiliar innovando. Todas ellas se plantearán desde el paradigma de la RSC SXXI, consolidado luego del trabajo del Foro Co-Transformar.

Se continuará trabajando con GIRA, el modelo de gestión innovadora con resiliencia aplicada (RSC SXXI), aplicándolo en proyectos de investigación y de trabajo de ámbitos profesionales que reconozcan en la resiliencia una mirada útil, actual y válida.

Desde REDI se seguirán coordinando dichos proyectos de trabajo y de investigación que permitan @re.innovar en la realidad compleja desde la RSC SXXI.


Desde Espacio R seguirá ofreciendo @re.innovar con RETI: resiliencia en tutorías innovadoras de tesis y trabajos académicos, para lograr metas de formación con la satisfacción de una tarea cumplida, sintiendo un placer auténtico por investigar y generar conocimientos valiosos, tanto en lo personal como en lo colectivo.


Espacio R y @re.innovar... espacios y acciones para resiliar en una realidad compleja que precisa creatividad para ser co-transformada.


jueves, 3 de diciembre de 2020

viernes, 23 de octubre de 2020

Los "...ismos" matan al pensamiento crítico.

 De acuerdo a la Resiliencia Sociocultural del SXXI (RSC SXXI), para lograr una Re-Evolución, o sea una evolución resiliente es preciso que se dé un proceso de interacción dinámica entre las personas y el entorno, que se logren el Co-desarrollo de promotores personales de resiliencia (PP) y la Co-transformación del contexto desde los promotores socioculturales de resiliencia (PSC). 

Entre los promotores personales de resiliencia, se encuentran: la consciencia corporal, la energía activa, el pensamiento/raciocinio, la plasticidad creativa, la identidad constructiva sólida, la gestión de emociones, la autonomía, la empatía, el humor, las habilidades sociales y talentos, el compromiso, la prospección y la espiritualidad y la búsqueda de sentido. De los cuales el pensamiento crítico, el raciocinio, es esencial. 

No puede darse ningún proceso de re-diseño resiliente sin la capacidad para pensar críticamente la realidad, sin poder aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea de la misma. El pensamiento crítico garantiza la construcción de una identidad sólida, la autonomía, la gestión de emociones y es la base para la promoción de todos los PP. 

De la misma manera es esencial que el contexto sociocultural lo promueva, lo sostenga y lo considere imprescindible. Por eso, para la RSC SXXI, entre los factores socioculturales que generan resiliencia hay que promover: el desarrollo humano integral, espacios socioculturales innovadores, la identidad cultural, la pertenencia, los espacios expresivos, instituciones proactivas, distintos facilitadores de resiliencia, la conciencia colectiva y la solidaridad. En todos ellos, también el raciocinio es indispensable, irreemplazable.

Pero, analizando el presente y el pasado de nuestro país, la Argentina, no se lo considera un bien. Es más, de acuerdo a los hechos de la realidad, de hoy y de ayer, muchos trabajan y se esfuerzan para que desaparezca. Las políticas de distintos ámbitos así lo marcan, sobre todo en el área de la educación, en la que los procesos de aprendizaje no están ni estuvieron tratados como corresponde, para que sean los que promuevan resiliencia y pensamiento crítico.

Desde el nacimiento del germen de nuestro país como nación, allá por 1810, los "...ismos" nos empezaron, no sólo a dividir, sino a enfrentar en posiciones antagónicas, opuestas y ajenas a un diálogo productivo con los que no se comparten ideas ni miradas. Nunca se pudo articular con los "otros" en una sólida co-construcción. Los "...istas" de la vereda de enfrente, siempre son la oposición, siempre son el enemigo, siempre son la antítesis. Así es imposible llevar a cabo ninguna cooperación para aunar proyectos conjuntos, menos que menos proyectos de país o modelos de sociedad a alcanzar como metas colectivas.

Todos los "...istas", de todos los colores, de todas las posiciones, no tienen dentro de sí la vocación de construir colectivamente. Todos, pero todos, los "...istas" hablan con un discurso cerrado, con un relato súper estructurado en el que no habilitan ni el debate, ni el disenso, ni las dudas. Todas son expresiones armadas desde una ideologización fanática que deja afuera a aquel que quiera cuestionarlas, considerando como una afrenta la pregunta. Y por supuesto que no hay "...istas" buenos ni "...istas" malos, todos son militantes de discursos y de ideas vacías que no provienen de una elaboración propia, razonada y elaborada con autonomía y fundamentos sólidos.

Para el poder reinante y los poderes en disputa, los sectoriales, los que ya están consolidados y los que quieren construirse, los "...ismos" son la materia prima de su constitución. Y los "...istas" personajes súper precisos, necesarios para repetir una y otra vez el guión de la puesta en escena, pensada y elaborada por otros, nunca por ellos mismos.

Por eso, los "...ismos" matan al pensamiento crítico, para que ninguno de los poderes pueda ser evaluado, valorizado, criticado y juzgado desde la autonomía de la razón de los demás, quienes siempre es más útil considerar como enemigos. 

Así, los poderes y los poderosos de distintos "...ismos" son funcionales entre sí y en el fondo, se cuidan mutuamente, dejando que los "...istas" luchen y se embarren en lo bajo, si gozar de ninguno de sus beneficios, sin derechos ni garantías, sólo con la idolatría y la antipatía como banderas.

En el medio, sufrimos y padecemos, los que sí queremos ejercer el pensamiento crítico, co-construir con los que piensan distinto, co-transformar esta realidad, co-elaborar una esperanza optimista... en definitiva, los que queremos Re-Evolucionar con otros, en un NOSOTROS que no sea una masa. 

María Gabriela Simpson      

       





sábado, 17 de octubre de 2020

Foro Co-Transformar, un espacio para Re-Innovar.

El Foro Co-Transformar, más que un grupo de investigación, más que un grupo de profesionales dialogando... un espacio para aplicar el Re-diseño: el diseño resiliente de la realidad y Re-Innovar.

Este foro es una actividad propiciada desde Espacio R y dirigida por la Lic. María Gabriela Simpson. 

Su propósito general es que, ha a través de la constitución de un grupo de trabajo de profesionales de diferentes ámbitos disciplinares convocados y con intereses comunes, se interactúe y se intercambien ideas, teorías, prácticas y opiniones y que se co-elabore una producción final sobre la gestión innovadora de la complejidad, desde la resiliencia aplicada y una mirada transdisciplinaria, que sea útil para distintos escenarios. 

Constituye un espacio para la discusión de dos temas centrales propuestos: uno es el nuevo esquema conceptual de la resiliencia aplicada, que abarca los siguientes tópicos específicos: realidad compleja, mirada crítica, promotores personales de resiliencia y Co-desarrollo, promotores socioculturales de resiliencia y Co-transformación y Re-Evolución.

El segundo tema a desarrollar es cómo relacionar este armado conceptual con la realidad concreta, ya que el objetivo final del Foro Co-Transformar es establecer la relación "Teoría-Empiria", planteándola desde los diferentes ámbitos académicos, para que luego se pueda ver reflejada en la realidad, con el desarrollo de uno nuevo o variados modelos de aplicación, gestión y análisis, enriquecidos por una mirada colaborativa y transdisciplinaria.


Integrantes del Foro:

Dra. María Angélica Kotliarenco (Chile)

Mg. Verónica Hurtubia (Italia)

Dra. Stéphanie Metzger del Campo (Suiza)

Mg. Yamerqui Gil (Venezuela)

Lic. María Gabriela Simpson (Argentina)


 Objetivos del Foro Co- Transformar:

  • Profundizar el conocimiento del nuevo esquema conceptual propuesto y el modelo GIRA.
  • Analizar qué aportes los pueden enriquecer desde la formación disciplinar y desde la experiencia profesional propias de cada integrante del foro para aplicarlo en diferentes ámbitos.
  • Trabajar colaborativamente con los pares desde una mirada transdisciplinar y de respeto por el otro.
  • Lograr una producción común: un armado conceptual y un modelo de aplicación-gestión a través de un proceso basado en la co-construcción y la co-operación.
  • Socializar los materiales teórico-empíricos producidos y propiciar su aplicación en distintos escenarios.


 Núcleos conceptuales centrales  del trabajo de Co-Transformar:  

Resiliencia Sociocultural del S XXI Aplicada (RSC SXXI):

1. Mirada crítica / Realidad Compleja

2. Co-desarrollo / Promotores Personales de resiliencia (PP)

3. Co-transformación / Promotores Socioculturales de resiliencia (PSC)

4 Re-Evolución / Adaptación activa

Con el aporte de miradas teóricas y desarrollos que ayuden a conceptualizar el pensamiento imprescindible en la co-construcción de la resiliencia sociocultural, como el Design Thinking (D.T), la Taxonomía de Bloom, los aportes de Brie sobre los hábitos del pensamiento riguroso, entre otros.


Dinámica de trabajo:

Los integrantes del foro estudian los materiales de trabajo y se reúnen periódicamente en encuentros en los que se socializan los las reflexiones y aportes particulares y se co-elaboran nuevo materiales producidos, cumpliendo con consignas previamente pautadas e interactuando en debates sobre los tópicos de cada reunión. 

El objetivo central de la tarea es apreciar los aportes de cada integrante dados desde su formación disciplinar, su experiencia profesional y los contextos en que se mueven, para producir mediante el acuerdo un material común enriquecido, que será socializado al finalizar el trabajo. a principios del 2021.


El Modelo GIRA: Gestión Innovadora con Resiliencia Aplicada, se enriquece y nutre en este espacio. 

Este modelo innovador de gestión: articula la  RSC SXXI y el D. T.:

La ecuación central de GIRA es: Mirada crítica + Co-desarrollo + Co-transformación = Re-Evolución

En este momento este modelo se está aplicando a orientación en general, orientación vocacional, tutorías académicas y procesos de re-diseño institucional y organizacional.


 



miércoles, 9 de septiembre de 2020

Hablando de resiliencia...

 Como se ha expresado tantas veces, hace un tiempo, la palabra resiliencia era un vocablo desconocido para la mayoría de las personas. Sólo conocían su significado los que estaban cercanos a la física y a la resistencia de materiales. Su traspolación a las Ciencias Humanas no fue tarea fácil y explicar su idea central, menos aún. Tras muchos años de desarrollos académicos, tuvo lugar su incorporación al corpus de la Ciencias. Las primeras generaciones de investigadores realizaron una tarea titánica de desarrollo teórico y empírico. La segunda generación tomó la posta y continuó el camino, y la tercera, actualmente sigue avanzando. 

Lamentablemente, hoy su uso se ha convertido casi en un abuso. Cualquier persona la utiliza: desde cualquier personaje de los medios de comunicación hasta un aviso publicitario. Si bien, su difusión era un objetivo de los proyectos de trabajo y de investigación, no se aspira a que se banalice su significado y se distorsione su aplicación en el habla y en los discursos.

Como también es inadmisible que se la explique con errores, sobre todo, en ámbitos profesionales y académicos, en espacios de formación, capacitación, consultoría, asesoramiento y difusión. Es importante desarrollar una tarea pedagógica y aclarar esos equívocos, por todo el tiempo implicado en trabajar sobre la resiliencia, por abundante material publicado y por las numerosas investigaciones desarrolladas por tantos referentes.

  • La resiliencia no es una "teoría": es un constructo teórico,  por lo tanto desde sus inicios fue evolucionando, fue construyéndose con las diferentes miradas disciplinares que, desde un trabajo horizontal, multi-inter y transdisciplinario, le permitieron no ser una "teoría acabada". O sea, que está constantemente cambiando, mejorando, en función de los cambios sociales, culturales, científicos. Por lo que, hablar de definiciones de muchos años atrás, implica un error. A no ser que se esté haciendo "Historia de la Ciencia" o "Historia de la Resiliencia". Constantemente se están desarrollando explicaciones superadoras de la realidad. Ese es el objetivo central del quehacer científico: explicar la realidad. Por lo tanto, un aporte, por ejemplo del año 2001, sólo explica a la realidad de ese tiempo. Como la resiliencia sigue desarrollándose, sus modelos y miradas se van actualizando y cambian. Entonces para explicar situaciones actuales de la realidad, es imprescindible que se dé la versión más actualizada del constructo teórico, con sus últimas definiciones, a no ser que, como se dijo antes, se esté haciendo su historiografía.  
      
  • Unido a lo anteriormente expresado, los diferentes armados conceptuales de la resiliencia responden a una realidad de la ciencia y fueron evolucionando. Tal como lo explica la teoría de los paradigmas de Kuhn, un modelo nuevo, más actualizado y superador, corre al otro anterior que no logra dar respuestas válidas y valiosas y que no logra explicar la cambiante realidad. Es preciso destacar como fuente fundamental de conocimiento de la evolución de la resiliencia a la publicación de Puig y Rubio (2011). En "Manual de resiliencia aplicada" estos autores explican cómo evolucionó el paradigma de la resiliencia desde las primeras generaciones  hasta su fecha de edición. En los 70`, era un "modelo de riesgo". En los 80`,la primera generación la considera una capacidad del individuo y sostiene que se "es" resiliente. En los 90`, se la define como proceso y se afirma que se "está" resiliente y "se aprende". En la generación actual se la presenta como un paradigma y que se la "construye". Por lo tanto, es preciso ser muy correcto al hablar hoy de "resiliencia".

  •   Un ejemplo de ello es el desarrollo conceptual que los investigadores y especialistas en resiliencia presentan de los factores que intervienen o actúan en ella. Ya no es pertinente hablar de "factores de riesgo", es una explicación perimida  que no explica la complejidad de la realidad de nuestro presente. Como tampoco se puede hablar de "factores de protección" como fuerza contrapuesta que genera resiliencia. Con posterioridad se explicaron como "factores de adversidad" y "factores de resiliencia". La definición de los "pilares" de la resiliencia tuvo su primer versión en 1997 de Suárez Ojeda (1997). Melillo (2004) los actualiza siete años después, agregándole el pensamiento crítico, que se convierte en un núcleo conceptual esencial que se mantiene hasta hoy. Hoy, en el modelo actual se los denomina promotores personales y socioculturales de resiliencia... ya no se habla de riesgo o adversidad, sino de realidad compleja. Por lo cual, al hablar desde un lugar académico y profesional, no es una cuestión menor presentar miradas no vigentes o desactualizadas, es imprescindible saber "hoy".

  • Así mismo, es importante no caer en errores gramaticales en relación con las explicaciones de las Ciencias. Por ejemplo, de acuerdo a la definición científica de la resiliencia, no se admite conjugar el verbo "resiliar" con el verbo "ser". Decir que una persona "es resiliente" habla de una pobre búsqueda de información, de una inacabada lectura de la rica bibliografía, de una lectura no actualizada sobre el tema o de una mala comprensión de su esencia. Una mala formación o información lleva difundir una expresión verbal inexacta. La resiliencia no es una condición o una capacidad, la resiliencia se construye.
        
  • De la misma forma, es muy importante analizar desde qué mirada sociocultural se habla o a qué modelo responden los autores o las explicaciones citadas. Se desarrollaron tres corrientes muy diferentes en resiliencia: la anglosajona, la francófona y la latinoamericana. No es lo mismo explicar los fenómenos humanos y sociales, desde matrices socioculturales muy diferentes a las del público al que se le habla. Además, se comete otra grave equivocación al no rescatar el valioso aporte de los autores latinoamericanos y argentinos, que fueron los que le dieron al constructo justamente, el punto de vista social y comunitario: Resiliencia Comunitaria y Sociocultural. No pueden desconocerse esos armados conceptuales, promoviendo adoptar modelos foráneos,  sobre todo tratándose de educación (Henderson y Milstein, 2003), cuando en nuestro país hay aportes tan significativos, desde la teoría y también desde la empiria. ¿Por qué destacar y promover definiciones y propuestas educativas de otros países cuando aquí hay desarrollos teóricos y proyectos de trabajo que fueron y son, destacados y exitosos?  

  • Tampoco puede dejarse de lado el uso de vocablos que en Ciencias Sociales no son pertinentes como "experimento". Sí, se sistematizan "experiencias". La historia de la evolución de la resiliencia es absolutamente rica en ellas. Por ejemplo, la investigadora Emmy Wernner, no hizo un "experimento", sino que llevó a cabo una investigación longitudinal que fue fundante para los orígenes de este constructo teórico.   

  • La resiliencia no es aislamiento, de ninguna manera, siempre implica interacción. No se la promueve con pensamiento mágico o fantasía, sino con el desarrollo del pensamiento crítico, de una mirada también crítica que aborde la realidad en su totalidad, llamando a las cosas por su nombre, con términos adecuados a la edad de la persona. No se genera resiliencia infantilizando la situación, ni mostrando un mundo irreal. La creatividad no es hacer ficción. A la realidad, hay que transformarla con hechos concretos, con conductas activas y proactivas. Por eso, ilustrar las defiiciones dadas, con historias como la plasmada en la película "La vida es bella", genera una contradicción con la idea central de la resiliencia y una idea equivocada de lo que es. Como tampoco se promueve resiliencia en la negación de la realidad, como por ejemplo en la película "Titanic" (siguiendo con ejemplos cinematográficos), en donde muchos siguen "bailando" sin ver lo que realmente pasa. Aquí es fundamental destacar un rol importantísimo, que, en el nuevo modelo se denomina "facilitador de resiliencia", que es una figura enriquecida de los "tutores de resliencia" que definió Cyrulnik (2010) y que Rubio y Puig (2015) describieron ampliamente. 

  • Se detallarán abajo las obras fundamentales que constituyen la bibliografía básica y esencial del constructo central de este texto. Pero es preciso destacar como manifestación de la constante actualización y revisión que la resiliencia hizo y hace, a un libro imprescindible para todos aquellos que decidan hablar sobre resilencia: "Resilencia Comunitaria" (2018) de Editorial Dunken, donde los maestros fundamentales de Latinoamérica y del mundo: Munist, Kotliarenco, Vanistendael y Mellillo fueron reunidos con autores e investigadores de la última generación, de países como Argentina, Colombia, Chile, Uruguay, México y España, en una compilación que reúne textos valiosos, en los que aparecen los nuevos modelos conceptuales, desarrollos teóricos y trabajos de campo, imprescindibles a la hora de exponer sobre el tema.    

  • La segunda recomendación es el libro "Una vida en resiliencia" de Evans y Reid (2016), una obra tan densa, tanto como la crítica que le hacen al constructo, pero que permite pensar y repensar con verdadero pensamiento crítico al mismo, para que gracias a los interrogantes que provoca se pueda avanzar en la conceptualización.

  • Y la tercera lectura propuesta es un libro tan único como mínimo, tan imperdible como humilde: "Los hábitos del pensamiento riguroso" de Brie (2000). Obra que no tiene fecha de caducidad y que explica cómo mejorar el pensamiento crítico de los estudiantes universitarios y de los futuros profesionales, pero cuyas directrices sirven para todo proceso de aprendizaje. Una verdadera joya.
     
  • Para finalizar, es importante destacar que si se propone a la resiliencia como mirada en una innovación institucional y organizacional, debe considerarse a todos los núcleos conceptuales que la definen (mirada crítica; co-desarrollo de promotores personales de resiliencia; co-transformación del contexto desde los promotores socioculturales; la co-construcción colaborativa; el co-diseño de proyectos y acciones; la pertenencia, la cultura y la identidad cultural; la necesidades de espacios reales de expresión, comunicación e interacción; la gestión innovadora) para que, desde adentro y horizontalmente, se diseñen innovaciones, no cambios pensados desde fuera, y se trabaje comprometida y autónomamente en equipo,  sin seguir recetas pre-establecidas o definidas por sujetos ajenos a la institución u organización. La resiliencia como innovación es hacer que las cosas pasen, para que tanto los individuos como el colectivo logren una nueva evolución, una Re-Evolución y que los espacios se conviertan es usinas de resiliencia, en Espacios R.
Como último aporte para quienes quieran hablar, exponer y conferenciar sobre resiliencia, se  recomienda que buceen por el mundo académico de los distintos países, así descubrirán foros, grupos de investigación, líneas de investigación, institutos, redes, investigadores, autores, referentes... que siguen avanzando en la conceptualización de este constructo, que se renueva y actualiza constantemente, para seguir dando respuestas nuevas y significativas a los desafíos que se le presentan a la humanidad. Y esta humilde y básica bibliografía (inacabada por cierto ya que se sigue investigando, editando libros y publicando en repositorios y sitios académicos) para fundamentar lo que se dice. 

Brie, R. (2000). Los hábitos del pensamiento riguroso. Buenos Aires: Del Viejo Aljibe.

Cassinelli, E.; M.; Munist, M. y otros (2014). Arte y resiliencia. Lanús: Ediciones de la Universidad Nacional de Lanús. 

Cyrulnik, B. (2009). Autobiografía de un espantapájaros. Testimonios de resiliencia: el retorno a la vida. Barcelona: Gedisa.

Cyrulnik, B. (2015). Las almas heridas. Las huellas de la infancia, la necesidad del relato y los mecanismos de la memoria. Barcelona: Gedisa.

Díaz Videla M. & Olarte M. A. (Eds.), Antrozoología, multidisciplinario campo de investigación, Buenos Aires: Editorial Akadia. Simpson, M. G., & Keulyan, G. (2018). El perro como tutor de resiliencia en procesos de orientación y de TAA. 

Forés, A. y Grané, J. (2012). La resiliencia en entornos socioeducativos. Madrid: Narcea ediciones.

Forés, A. y Grané, J. (2012) La resiliencia. Crecer desde la adversidad. Madrid: Plataforma editorial.

Frankl, V. (2001): El hombre en busca de sentido, Barcelona, Herder, 21.ª ed.

Fuchs, E. (2003): “¿Van unidas ética y resiliencia? en Manciaux, M. (comp.) La resiliencia: resistir y rehacerse, Barcelona, Gedisa.

Gamboa de Vitelleschi, S. (2006). Juego – Resiliencia. Resiliencia – Juego. Bs. As.: Ed. Bonum, 2da. ed. 

González y Rivas, M. (2013). Planificación y Programación en Odontología Comunitaria, Familiar y Social: Anexo 1. Resiliencia: Estudio de Medición de la Autoestima (2004-2013). (1ra.ed). Madrid. Ed. Ripano. 

Grotberg, E. (2001). “Nuevas tendencias en resiliencia”, en Melillo, A. y Suárez Ojeda, E. (comps.). Resiliencia. Descubriendo las nuevas fortalezas. Buenos Aires: Paidós.

Henderson, N. y Milstein, M. (2003): Resiliencia en la escuela, Buenos Aires, Paidós. 

Infante, F. (2001). “La resiliencia como proceso: una revisión de la literatura reciente”, en Melillo, A. y Suárez Ojeda, E. (comps.). Resiliencia. Descubriendo las nuevas fortalezas. Buenos Aires: Paidós.

Jara León, F. (2016) Bioresiliencia. El poder transformador de las redes afectivas. Chile: Edición propia.

Kotliarenco, M.; Cáceres, I y otros. (1997). Estado de arte en resiliencia. Chile: OPS.

Kotliarenco, Ma. A. (2008): “Presentación” en Saavedra Guajardo, E. y Villalta Paucar, M. Escala de resiliencia SV-Res para jóvenes y adultos. Chile, CEANIM.

Lecomte, J. (2003): “El buen uso de la memoria y del olvido” en Manciaux, M. (comp.) La resiliencia: resistir y rehacerse, Barcelona, Gedisa.

Manciaux, M. (comp.) (2003): La resiliencia: resistir y rehacerse, Barcelona, Gedisa.

Masten, A. S. y Gewirtz, A. H. (2010). “Resiliencia en el desarrollo: la importancia de la primera infancia”, en Tremblay, R. E.; Barr, R. G.; Peters R. de V., y Boivin, M. (eds.). Enciclopedia sobre el desarrollo de la primera infancia [en línea]. Montreal, Quebec: Centre of Excellence for Early Childhood Development (disponible en: http://www.enciclopedia-infantes.com/documents/Masten-GewirtzESPxp.pdf; consultado 5 de mayo de 2013).

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                                                                                                                Lic. María Gabriela Simpson