viernes, 5 de enero de 2018

Solidaridad, voluntariado, humanidad... resiliencia aplicada.

Para todos los que estén tristes, resignados, entregados, desde Espacio R tenemos la receta curativa: ejercer la solidaridad con quienes están en peores condiciones que nosotros, empezar con actividades de voluntariado, crecer en humanidad y achicar egoísmos, odios, disputas... eso nos liberará de tantas adversidades como si fuera un remedio mágico...
Mirarse en los ojos de una mamá que tiene su bebé internado y que casi todo diciembre se lo pasó en la Casa Cuna, alentar y alegrar a un médico residente que lleva horas larguísimas de guardia, al darle paso con una sonrisa al enfermero que corre por un pasillo pintados con barriletes que empujan a volar, mirar la carita de una nena internada desde hace días que se ilumina con Papá Noel entrando a su habitación pintada con todos los derechos posibles que los niños nunca debieron perder, felicitar a una cuidadora, a una trabajadora social que cuida a un niño abandonado por su failia en un hospital que lo cobija como un abrazo maternal y no lo deja sólo, premiar con un pan dulce casero a un médico que apasionado cuenta la vida de su hospital como si fuera la suya... todas esas cosas curan el alma de tristezas, frustraciones o problemas que parecen menores frente a la bocanada de realidad que trae una mañana de jueves en una actividad de voluntariado.


Gente que sin conocerse, se mira y vibra armoniosamente, gente que compartió horas de trabajo fecundo y esfuerzos materiales para llegar ese día a ese lugar y sentirse parte del universo mismo que se abre a os corazones rotos y los repara.

Gracias a gente como Elena Santa Cruz, Livia Lavandal y tantos otros, tantos, tantos... que hacen de este mundo un lugar bello, bueno y verdadero, gracias a ellos podemos decir que nada está perdido y que...
 
Pido que las noches no se quiebren en tu luz
Y que las ventanas sean grandes para el sol
Cuando los almendros no se pasen de estación
Buscaré más flores para darte mi canción de amor.

Pido atardeceres en los cielos de Beltrán
Y que tus mañanas siempre sean para hablar
Cuando los jardines no se pasen de estación
Buscaré más flores para darte mi canción de amor.

Y si vos querés te voy a buscar
Para que los días no se vayan sin pensar.
Y si vos querés te voy a buscar
Y dejamos los caminos libres de humedad.

Pido tu mirada más alegre para mi
Y que toda el alma se disuelva en el amor
Cuando los almendros no se pasen de estación
Buscaré más flores para darte mi canción de amor.

Y si vos querés te voy a buscar
Para que los días se nos vayan sin pensar.
Y si vos querés te voy a buscar
Y dejamos los caminos libres de humedad.

Canción de amor, de Lisandro Aristimuño.

Video en
 http://imagenesresilientes.blogspot.com.ar/

 

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