sábado, 15 de abril de 2017

Mujeres resilientes, ruedas resilientes.



Una madre con ruedas... un ejemplo de resiliencia que ESPACIO R conoci´o hace mucho tiempo y siempre reconoci´o en ella la esencia de la resiliencia, la esencia de la superaci´on que lleva a la trascendencia. Hoy este espacio se complace en dar esta noticia, de la mano de una carta de su esposo:

" ... el jueves 4 de Mayo a las 19,30 hs tendrá lugar el acto de imposición del nombre de "Mónica Chirife" a la EEMPA N° 1037, de San Juan 3652, ciudad de Rosario. 

La EEMPA 1037 no tenía nombre y en 2011 hubo una votación entre la comunidad escolar, de la que surgió electo el nombre de Mónica Chirife, el que había sido propuesto por la profesora Gabriela Mancini, madre de una amiga de nuestra hija María Victoria. 

Por cuestiones legales, solo a partir de que se cumplieran cinco años del fallecimiento de Mónica pudo iniciarse el trámite oficial para la imposición del nombre a la EEMPA, el que fue completado a fines del año pasado.

Habrá muy breves pero sentidos discursos, incluyendo uno mío, y después, asegura el director de la EEMPA, Horacio Segura, habrá un ágape.

Serás muy bienvenido si querés venir.

Hay una nota al respecto de esto en el Diario La Capital: http://www.lacapital.com.ar/educacion/la-eempa-que-eligio-llamarse-monica-chirife-n1304227.html


Mario Piazza
http://www.facebook.com/mario.piazza.cine

http://resilienciasociocultural.blogspot.com.ar/2014/07/resiliencia-en-rosario-monica-chirife_10.html


viernes, 24 de marzo de 2017

Memoria, olvido, resiliencia sociocultural...

Cuando el calendario nos da la oportunidad de un día feriado, cuando los tiempos nos enseñan, cuando es imprescindible pensar críticamente y con independencia, cuando la resiliencia individual, familiar, comunitaria y sociocultural es imprescindible... en Espacio R unos textos como disparadores:


En cualquier país el olvido y la memoria son fundamentales, por eso la postura de Jacques Lecomte  resulta muy útil. Ésta plantea que la Resiliencia se hace en parte con una dialéctica entre la memoria y del olvido. Así se pueden presentar tanto como factores de adversidad o como factores de Resiliencia, con un buen uso y un mal uso de ambos
Los factores de adversidad o riesgo serían:
EL MAL USO:
DE LA MEMORIA: “alimentar la amargura y la sed de venganza”: lamentablemente existen numerosos ejemplos de hombres que utilizaron en demasía la memoria y sobredimensionaron hechos reales que sí existieron, pero que no justificaban para nada sus posteriores acciones.
DEL OLVIDO: “negar la realidad dolorosa o la responsabilidad propia”: es una represión y una negación, un rechazo en el inconsciente de realidades difíciles de aceptar. No es el caso del trastorno del estrés post-traumático o agudo donde sí el mecanismo de defensa es útil. Cuánto más se reprima el pasado más puede dejar una huella en la existencia.
Como factores de Resiliencia serían:
EL BUEN USO:
DE LA MEMORIA: “entender el pasado para no reproducirlo”: preguntarse por los hechos sufridos, analizarlos para modificar nuestra conducta hoy. Es el gran interrogante: ¿todos los hijos de padres violentos serán padres violentos?, por ejemplo. No siempre. Aquí sirve citar a Sartre, tal como lo hace Lecomte:
“Lo importante no es lo que hagan de nosotros, sino lo que hagamos nosotros de lo que hicieron de nosotros.”  
DEL OLVIDO: “apartar los recuerdos dolorosos”: no es un olvido completo, es alejar aquellos hechos cuya evocación es más traumática que formativa, no dejar que invadan la vida psicológica: que se mantengan ubicados en el psiquismo listos para manifestarse si la persona así lo necesita. O sea tener un acceso al pasado soportando el dolor y la tristeza para convertirlos en fuente de fortaleza. 

 Simpson, M. G. (2011). Resiliencia en el aula, un camino posible. (4ta. ed.). Buenos Aires: Ed. Bonum.


(El trabajo de la historia y la memoria, refuerzan el sentimiento de pertenencia y la identidad. La existencia de una institución que muestre y que narre el pasado, trayendo al presente sus valores para perpetuarlos en las nuevas generaciones, crea un espacio que fomenta resiliencia, un espacio resiliente.)
(La memoria, especialmente la memoria afectiva, se mantiene en uno mismo pero se puede transmitir con relatos, fotos, cuentos, museos… y permite construir la identidad individual y también la colectiva.)
(Las dictaduras conspiran en contra del trabajo de la memoria, fomentan el aislamiento y tratan de eliminar el pensamiento crítico.)
“Los pueblos pueden ser gente que vive cerca o una comunidad. La diferencia está en compartir un mismo pasado, un mismo futuro, un mismo entorno, similares códigos. Una misma identidad, construida con memoriay conciencia colectiva de un destino. Un pueblo es la gente que vive y que vivió en un lugar: las plazas reflejan a sus constructores y a quienes pasearon por ellas, y al sentarse a disfrutarlas –no lo duden- están entablando un diálogo amistoso con ellos y con sueños lejanos a través de las generaciones.”
Museos del Desierto, Revista de historia Regional Año 2, Ed. Nro. 5.

Simpson, M. G. (2010). Resiliencia Sociocultural, del Yo puedo al Nosotros podemos. Buenos Aires: Ed. Bonum. 


Entonces, el reconstruir la memoria y el reflexionar sobre ella permiten consolidar una base de conocimiento para explicar y comprender el presente, desde el cual hay que trabajar planteando objetivos, diseñando estrategias y llevándolas a cabo. Y desde allí hay que avanzar: desde el pasado o desde las adversidades, para iniciar este proceso de resiliencia. 

Simpson, M. G. (2014). 11claves para generar resiliencia. Buenos Aires: Ed. Bonum. 


¿La memoria es un puente que nos invita a pasar? ¿El olvido le pone telarañas a la señales que indican por dónde seguir?






[1] Lecomte, J., “El buen uso de la memoria y del olvido”, en Manciaux, M. (comp.), “La Resiliencia: resistir y rehacerse”, Ed Gedisa, Barcelona, España, 1ra. ed., 2003. Pág. 204.